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jueves, 28 de enero de 2010

Knight Rider 2010 (3ª parte)



Michael llegó derrapando al callejón en donde daba la puerta trasera del concesonario "Millonetis". Nunca había nadie en las puertas traseras de los sitios y era por ello por lo que podía hacer todo el ruido que le entraba en gana.

Michael- A ver, KITT, pon en funcionamiento el chisme ese en el que se ve a la gente roja, amarilla y azul y dime cuantos hay dentro.

KITT- Michael, ese "chisme" es el detector de calor por infrarojos. Habla con propiedad por favor.

M- Pues eso he dicho.

K- Mis sensores indican que son cuatro. Varones de gran talla al lado de un muro con deficiencias arquitectónicas. Si entramos atravesando la pared los dejaremos fuera de juego sin tener que exponerte.

M- Quita, quita. ¿Y cómo coño rellenamos los diez minutos de capitulo que quedan? Lo haremos como siempre. Voy a entrar.

K- Tú mismo.
Michael entró con sigilo por la puerta trasera del concesonario, poco a poco, haciendo el menor ruido posible. Entonces, la cámara se le posicionó a la altura del hombro y sono un "¡Click!"

Era la típica escena en la que el malo amartilla el revólver detrás de la cabeza del bueno para indicarle mediante el sonido característico que le han pillado.

Bartolomé Lollevo- ¡Hombre, Michael Knight! ¡Ya decía yo que olía a culo peludito! ¡Mirad, muchachos, mirad lo que he pescado por ahí!

En la sala de exposición de coches de lujo, había otras tres personas de origen cubano esgrimiendo una gran sonrisa en sus caras.

B- Te presento a Felipe Nelargo, Adolfo Llaculos y al gran Dante Lahuerta. Ellos te van a explicar por la via del empirísmo, el fenómeno de la dilatación.

A Michael le corrían gotas de sudor por las sienes mientras arrimaba el reloj-comunicador a su boca.

M- ¡KITT, rapido, activa el plan B! ¡Son una banda de sodomizadores ladrones de coches hijosdeputa!

K- ¿Los coches son unos hijosdeputa?

M- ¡Joder, KITT, los coches no, los ladrones sodomizadores! Ademas, ¿Que mas da? ¡Entra de una puta vez!

K- Lo siento Michael, pero cuando me has dejado en el callejón he visto a una Ferrari que tenía una trasera que no veas, y de la delantera no te quiero contar. Me ha guiñado un faro y ahora estoy de camino al circuito erótico. Abandono la fundación, me he enamorado.

La cámara refleja en un primer plano la cara de Michael con una mirada al infinito en la que se pueden atisbar sus posibles pensamientos. (Yo diría que pensaba: "¡Joooodeeer!")

M- ¡Dios mío! ¿Qué haré ahora sin la Fundación para la ley y el orden? ¿Que será de mi vida televisiva?

B- Por nosotros, como si te metes a salvavidas playero. De momento, como lo prefieres ¿Con vaselina para suavizar o con arena para que no resbale?



Hoy en día:

Devon Miles llegó a presidente de la república del Congo, pero fue asesinado por su sucesor
Bonnie se gana la vida actualmente como actriz porno
KITT y la Ferrari están en el desguace, eso sí. Uno al lado del otro
Michael Knight se cambió el nombre por el de Micht Buchanan y se dedicó a ser Teniente de los Baywatch, pero el problema de colon que le ocasionó la arena le relegó a ser jurado de concursos de televisión

martes, 19 de enero de 2010

Knight Rider 2010 (2ª parte)

Michael echó una ojeada al salpicadero de KITT, buscaba el botón de "superpersecución", un nuevo gadget (oye... el Gadget este estaba antes o despues del coche fantástico? Bah... da igual)que le había instalado Bonnie. Esto le daría una velocidad de 467,65 millas por hora. No era capaz de encontrar el dichoso botón, pero él era Michael Knight, un hombre que no existe en un mundo lleno de peligros, no preguntaría. Iba pasando el dedo índice de la mano derecha realizando pequeños círculos al aire por toda la botonera.


De aquí viene lo de "Tienes más tontería que el salpicader del Coche Fantástico"

KITT- Mas a la derecha..., arribaaa...,un poquito a la izquierda...., ¡Ahí, ahí, que te pasas! Un poco más a la derechaaa... ¡Justo ahí! ¡Dale caña!

Michael- ¡Vamos que nos vamooooos!

Estaban a punto de llegar a su destino y Michael estaba pensando en el plan a seguir, o sea, él se bajaba del coche, hacía un poco el ridículo frente a los malos, los malos le atrapaban pero no le quitaban el reloj-comunicador (parecía un reloj-calculadora Casio, pero eso era el camuflaje, en verdad, era un reloj-comunicador con el que podía conversar con KITT. Además, tenía como extra la hora de París, que nunca venía mal) y entonces es cuando él llamaba a KITT y éste le salvaba a la vez que derrotaban a los malos. Antes de irse al transporte especial, le daría un par de besitos a la tía buena del lugar, dejándola marcada para toda la vida. Buen plan.

Entonces, KITT dijo:

K- Michael, tengo una alerta encendida. Las autoridades locales nos están dando el alto.

M- ¿Autoridades locales?

K- Si, Michael, los llamados por los aborígenes de la zona como "Guindillas". Lo mejor será detenerse para ver que desean.

Michael detuvo a KITT en el carril derecho de la vía, cuando un "guindilla" se aproximó a la ventanilla izquierda.

Guindilla- Buenos días señor. ¿Se ha dado cuenta de que iba con exceso de velocidad?

M- Perdone usted, agente. Es que este coche se embala y no te das cuenta.

G- Además, no lleva puesto el cinturón de seguridad.

M- ¿Cinturón de quée? En los ochenta no se lo ponía ni Dios, y yo no voy a ser menos.

G- Por si fuera poco, ese coche tuneado no está debidamente homologado.

M- Mire usted, agente. Tengo muchísima prisa y se me va a escapar el malo del capítulo. Además, los que velamos por la seguridad y estamos en lucha perpetua contra el crimen, deberíamos actuar en bloque.

G- ¿Es usted del Bloque? ¡Haberlo dicho antes, hombre! Siga, siga y, por favor, si se encuentra con Ginés, no le diga nada de esto... se lo agradecería.

M- Bien, agente. Si encuentro a ese tal Ginés, le recomendaré.

Dos agentes de la autoridad locales luchando contra el crimen


Después del "altercado" con la autoridad local, Michael y KITT estaban muy próximos a su objetivo: el concesonario "Millonetis".

Será realmente Michael Night parte de "El Bloque"? Si se detiene de nuevo para atusarse el pelo en el retrovisdor; ¿llegará a tiempo Michael a detener a Bartolomé? Y lo más importante: ¿Qué hizo que michael se cambiara el nombre por el de Mitch Buchanan? ¡Todo esto y mucho más en el próximi capitulo de... "Knight Rider 2010"!

jueves, 14 de enero de 2010

Knight Rider 2010

Mola, ¿Eh?

Michael Knight. Un hombre que no existe en un mundo lleno de peligros. La Fundación para la Ley y el Orden le había reclutado porque estaba cachas, con pelo en pecho y el cabello ensortijado y daba caché en la tele.

Ahí le tienes, puro estilo ochentero

Estaba en el transporte especial (un camión de tres ejes) intentando hacerse a Bonnie, la mecánica. No sabía porqué, le atraía eso de que una tía buena como ella, supiera de coches y se ensuciara de vez en cuando de grasa (¡Coño, y a mí!). Pero nunca consegía llegar al final de la cuestión. Mucho lirili pero poco larala. ¡Dios, que rabia!

De repente, el "encargao" del cotarro, Devon Miles, salió por la pantallita (como siempre, el jodío no daba nunca la cara):

D- Michael, deja de hacer el ridículo con Bonnie y acercate a la pantalla que te voy a dar curro.

M- Devon, siempre igual, me llamas cuando la tengo a punto de caramelo

D- Anda, no digas tontás cuando la gente te está oyendo. Atiende: El famoso mafioso Bartolomé Lollevo está haciendo de las suyas. Se le implica en un asunto de robo de coches de alta gama. Anda, ve y a ver que solucionas.

M- Okey Devon, eso está hecho. Oye Bonnie, ¿Está KITT preparado?

B- En un momento Michael, sólo queda ajustarle la junta la trócola y como nuevo.

Michael se subió en KITT, un Pontiac Trans - Am de la polla, con una inteligencia artificial superdesarrolada con voz de mayordomo, con un montón de extras y una lucecita en el morro vaiveneante en el eje de abcisas que hipnotizaba. Bajó por la puerta trasera del transporte especial (Camión) y cambió de sentido de la marcha en una maniobra derrapante de 180º. (¿Por qúe SIEMPRE tenía que cambiar de sentido cuando salía del cami... eerr... transporte especial?)

K- (con esa voz de mayordomo insufrible) Buenos dias Michael. Me alegro de que estés bien, aunque noto en tus constantes vitales una cierta hipotensión y exceso de glucosa.

M- Lo que no captas es el dolor de piña que tengo, cabronazo. Pero no te preocupes KITT, es de los cubatas de anoche.

Y dicho esto y después del saludo mutuo entre hombre y máquina, se dirigieron ambos dos al concesonario "Millonetis" donde supuestamente Bartolomé Lollevo y sus secuaces estaban perpetrando sus fechorías.

¿Llegará a tiempo Michael para detener a Bartolomé? ¿Se le pasará el dolor de mocha a Michael antes de llegar al concesonario? y lo más importante, ¿Porqué Michael abandonó la Fundación para meterse a salvavidas?

Todo esto y mucho más en el próximo capítulo de "Kight Rider 2010"

viernes, 20 de noviembre de 2009

El Hijo Puta

Bueno, aquí voy a reseñar un relato que me ha llegado al correo y que, por su buena aceptación por mi persona, voy a exponer.

Se trata, según me dicen el el correo, de un premio de novela corta en el año 2005 y que su autor se llama Pedro. (Lo siento, pero no sé más de él. Si por algún azar del destino, alineación de planetas o algo similar, el autor del relato leyera este blog y le molestase, que me lo diga)

A fín de cuentas, el relato me pareció genial, y sobre todo casi me muero de la risa con el, que se supone que es lo que busca.

Su título es: "El hijo puta"


Estaba sentado el otro día delante de mi ordenador cuando me acordé que
tenía que llamar por teléfono a un compañero.
Descolgué el auricular y marqué el número de memoria.
Me contestó un tipo con muy mal humor diciendo:
'¿Qué quiere?'.
'Soy Ignacio Martínez, ¿podría hablar con Roberto Espárrago?' dije
amablemente.
'Te has equivocado, gilipollas', me respondió y acto seguido colgó.

No daba crédito a lo que me estaba ocurriendo. Cogí mi agenda para buscar el
número de mi compañero y comprobé que, efectivamente, me había equivocado.
Pero como aún recordaba el número 'erróneo' que había marcado anteriormente,
decidí volver a llamar a aquel tipo y cuando me cogió el teléfono no esperé
a que contestase y le dije: 'Eres un hijoputa', y colgué rápidamente.
Inmediatamente apunte aquel número en mi agenda junto a la palabra
'hijoputa'.

Cada dos o tres semanas, cada vez que estaba cabreado porque me llegaba una
letra inesperada, o un aviso de multa, o discutía con mi mujer, o alguna
situación por el estilo volvía a llamarlo y sin dejarle contestar le decía:
'Eres un hijoputa'.
Esto me servía de algún modo como terapia y me hacía sentirme mucho más
relajado.

Unos meses después, la maldita Telefónica introdujo el servicio de
identificación de llamadas, lo cual me deprimió un poco porque tuve que
dejar de llamar al 'hijoputa'.
Pero de repente, un día se me ocurrió una idea: Marqué su número de teléfono
y cuando escuché su voz le dije: 'Hola, le llamo del departamento de ventas
de Telefónica para ver si conoce nuestro servicio de identificación de
llamadas'.
'No' me dijo el tío grosero, y me colgó el teléfono.
Rápidamente lo volví a llamar y le dije: 'Eres un hijoputa'.

Un mes después, estaba yo esperando con mi coche a que una anciana saliera
de la plaza de aparcamiento del Hipercor. Esta lo hacía muy lentamente y
cuando terminó la maniobra y me disponía yo a ocupar la plaza libre,
apareció un Golf GTI negro a toda velocidad y se metió en el hueco que iba
yo a ocupar. Comencé a tocar el claxon y a gritar:
'¡Eh, oiga!, ¡que estaba yo esperando!, ¡no puede hacer eso!'.
El tipo del Golf se bajo, cerró el coche y se fue hacia el centro comercial
ignorándome como si no me hubiera oído. Yo me quedé completamente frustrado
y pensé: 'Este tío es un hijoputa. El mundo está lleno de ellos'..
Justo en ese momento vi un letrero de 'SE VENDE' en el cristal de atrás del
Golf. Lógicamente anoté el número y me fui a buscar otra plaza de
aparcamiento.

A los dos o tres días, vi en mi agenda el número del 'hijoputa' y me acordé
que había anotado el número del tipo del Golf. Inmediatamente le llamé y le
dije:
- 'Buenos días. ¿Es usted el dueño del Golf GTI negro que se vende?'
- 'Sí, yo mismo'
- '¿Podría decirme dónde puedo ver el coche?'
- 'Sí, por supuesto. Yo vivo en la calle de Don Ramón de la Cruz esquina con
Montesa, es un bloque amarillo y el coche está aparcado justo enfrente de la
casa'
- '¿Cómo se llama usted?'
- 'Enrique Juárez'
- '¿Que hora sería la mejor para encontrarme con usted y discutir los
detalles de la operación, Enrique?'.
- 'Pues yo suelo estar en casa por las noches'.
- '¿Puedo decirle algo, Enrique?'
- 'Si, claro'
- 'Enrique, eres un hijoputa de la hostia', y colgué el teléfono.

Inmediatamente después de colgar anoté el número en mi agenda al lado del
otro, pero en este puse el nombre de 'hijoputa II'.
Ahora tenía dos 'hijoputas' para llamar y así estuve durante dos o tres
meses, llamando ahora a uno, ahora a otro; hasta que comenzaba a aburrirme
un poco.

Me puse a pensar en serio sobre cómo resolver este problemilla y al cabo de
un par de whiskys se me ocurrió algo. Primero llamé al 'hijoputa I':
- 'Dígame'
- 'Hola hijoputa' - pero esta vez no colgué.
- '¿Estas ahí todavía, verdad, cabrón?'
- 'Si, hijoputa'.
- 'Deja ya de llamarme o....'
- 'Noooooo'.
- 'Si supiera quién eres te rompía la boca', me dijo.
- 'Me llamo Enrique Juárez y si tienes cojones vienes a buscarme. Vivo en la
calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa, en un bloque amarillo, justo en
la puerta donde hay aparcado un Golf GTI negro, so hijoputa'
- '¡¡¡Ahora mismo voy para allá!!! Tu sí que eres un hijoputa y ya puedes ir
rezando todo lo que sepas. Te voy a matar a hostias'
- '¿Sí?. ¡Que miedo me das, hijoputa!' y colgué el teléfono..

Inmediatamente llame al hijoputa II:
- 'Dígame'
- 'Hola hijoputa' y no colgué.
- 'Como te pille algún día...'
- '¿Que me vas a hacer, hijoputa?'
- 'Te voy a patear las tripas, pedazo de cabrón'
- '¿Sí?, pues a ver si es verdad, hijoputa. Ahora mismo voy hacia tu casa' y
colgué.

Por último, cogí el teléfono y llame a la policía. Les dije que estaba en la
calle Don Ramón de la Cruz esquina con Montesa y que iba a matar a mi novio
homosexual en cuanto llegara a casa.
Luego hice otra llamada rápida a 'Madrid directo' y les dije que iba a haber
una pelea de pandillas en la calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa.
Y entonces me monté en mi coche y me fui para allá a toda leche. Te juro que
es una experiencia que nunca olvidaré. La mayor pelea que he visto en mi
vida. Hasta los cámaras de Telemadrid se llevaron lo suyo.

En fin, después de esto espero que cuando te llame por teléfono me contestes
en tono amable.
Ya sabes, no es bueno que yo me irrite.


Como dije, muy bueno para reirse un rato largo.

Besitos para ellas, abrazos para ellos.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mejillones

Los mejillones, o mytildae, que es como se llaman técnicamente, son moluscos bivalvos que se alimentan por filtrado de plancton. Tienen una concha doble que proteje de los depredadores (normalmente estrellas de mar y gasterópodos).

Si miráis en la enciclopedia, (como he hecho yo porque si no a ver de qué voy a saber todo esto del principio) descubriréis plétoras de cosas más sobre estos animales pero... no viene su vida social.


Y es que yo me pregunto... ¿Que coño hacen los mejillones ahí agrupados, hacinados como si fueran subsaharianos en un cayuco? Hombre, un ratito de ambiente no está mal, se conoce a otros mejillones y mejillonas (me lo ha pegado Bibiana Aido, lo siento) y a lo mejor se pilla cacho, o concha, o lo que sea, perooo... ¿Toda la puta vida asi? ¿Pegados a la roca sin más? ¡Pero que botellón más largo! De primeras cogieron el pedo de su vida y ya se quedaron alli.


Imagínen al mejillón Isidro (oye, no tengo ni idea de cómo se llaman los mejillones entre ellos, así que le he puesto el primer nombre que se me ha venido a la cabeza) ahí, en el botellón. Pegado a la roca mientras las olas golpean suavemente sus conchas y ve, a cuarente mejillones de distancia, a Felipita, una mejillona con unas conchas de un negro... distinto, especial. Se enemora inmediatamente de ella y se decide a saltar, a abandonar el seguro apoyo que le ofrecía la roca y se lanza hacia la dirección de Felipita. Isidro, a merced de las olas y las corrientes, con un gran dominio de sus concha bivalva cual timones se tratasen, al fin logra situarse frente a Felipita. Cayó junto a ella, vibró un poco para hacerse hueco y armándose de valor dijo:

- Felipita, llevo observandote tres años, y por fin me he atrevido a dirigirte la palabra (traducido del mejillonés)

- Yo es que... no sé, te pareces a los demás mejillones. Yo diría que igual.

- Felipita, no te hagas la estrecha. ábrete de conchas y enséñame el mejillón que tienes entre ellas.

- ¡Uy! ¡Qué cosas dices, me estoy ruborizando y me quedaré como un mejillón colorao!

Y de pronto, cuando la historia de sexo-amor entre Isidro y Felipita iba a consumarse... ¡Zas!

A tomar por culo. Isidro, Felipita y todo el cayuco, a la saca, a la lata, escabechados y a mi mesa con unas patatitas fritas y una cervecita.



martes, 5 de mayo de 2009

El arte de vender 2


- Mira, he dicho que mires otro modelo y ya está. Que así se escriba y así se cumpla.

- Jó, papá...

- He dicho que no. Mira, compramos el fork ca y santas pascuas.

- ...

En ese momento, la luz de los ojos que comenzó a brillar en nuestro joven amigo cuando vió el fantástico Zeat Guerrero 2000, se apagó, y dejole una cara llena de tristeza y desolación.

P- Pero hombre! mire como ha dejado a su hijo, sombrío y taciturno. Mire una vez más a ese fabuloso Zeat Guerrero 2000, mírelo y no se fije en la cantidad ingente de gasolina que gasta, en la fortuna que se gastará en el seguro y los recambios, no se fije en las pocas probabilidades de sobrevivir en un accidente dentro de él, no se fije en eso. Fíjese en su belleza, en su atractivo, mejor, fíjese en el atractivo de quien vaya dentro... no sé si me entiende.

- Oiga... ¿Y qué probabilidad de éxito hay?

P- ¿Dentro de ese coche? ¿Lo dice en serio? Todas las del mundo. No falla

- ¿Seguro?

P- Ya puede usted ser todo lo feo que quiera. Este coche es mejor que una cirujía plástica.

La primera estrategia de marketing es hacer creer al cliente masculino que los coches vienen de serie con tías como ésta


- Mira hijo, me lo he pensado mejor, y creo que el Fork ca no te pega, te mereces algo mejor. Vamos a hacer una sacrificio y nos llevaremos el Zeat.

- ¿Nos?

- sí hijo, nos.

miércoles, 1 de abril de 2009

El arte de vender

El protagonista de nuestra historia, Paco Jones, era vendedor de coches usados en una céntrica calle de un municipio de las afueras de una céntrica Ciudad.

Esta historia relatará el camino hacia su éxito.

Una mañana soleada siempre indicaba que habría trabajo. Los clientes se animaban más para acudir a echar una miradita a los coches, y siempre caía algo.
Jones vestía un traje gris. A él no le gustaba ir en traje, no estaba a gusto pero eran normas de la casa, el Jefe del concesionario, el señor Pedro Medario, así lo quería y era muy estricto con ello.

Jones advirtió la entrada de lo que parecía un padre con su hijo. El chaval aparentaba unos dieciocho o veinte años y tenía toda la pinta de estar buscando su primer coche.

- ¡Mira! ¡Un ZEAT Guerrero-2000! Ciento cincuenta mil centímetros cúbicos, ochocientas cincuenta y siete válvulas, de cero a cien en cero coma seis segundos, con un par motor de trescientos millones de kilo newtons por metro cuadrado, novecientos litros a los cien kilómetros! ¡Y sólo cuesta cincuenta mil eurillos de nada!

- Sí. Muy bonito

El ZEAT Guerrero-2000 se ergía imponente, era de un azul metalizado que llamaba bastante la atención, tenía los cristales tintados, un alerón que le hacía parecer un avión y unas ruedas más anchas que las caderas de la Ramona.


Trasera espectacular del ZEAT Guerrero 2000

- ¡Me compro ese! ¡Decidido!

- Espera un poco. No te precipites. Piénsalo un poco, que acabamos de llegar.

Jones había visto la oportunidad. Dios le había dotado de la típica visión binocular de los depredadores y rápidamente saltó hacia su presa.

- Buenos dias. ¿Puedo ayudarles en algo?

- Buenas. Sí. Queríamos saber los medios de pago para este coche.

- Vamos a ver Marquitos. Te he dicho que acabamos de llegar. ¿Por que no miras otro modelo?

- ¡No quiero mirar nada mas! ¡Te he dicho que me gusta éste!

- ¡Sabia elección chaval! Se nota que tienes buen gusto. Además, tienes suerte, porque un coche como este no suele durar mucho expuesto. Siempre llega alguien y se lo lleva. Has tenido suerte de ser tú. Lo normal es que no pase medio día sin que se haya vendido. Ya llevamos cinco esta semana. Los azules son los que más gustan.

- Gracias, pero sólo estamos mirando.

- De eso nada. Ya hemos mirado y te repito que quiero éste.

- Mira ese otro de al lado. El blanco. ¿Qué te parece?

El coche blanco era un Fork ca. Versión desde. Elevalunas mecánico, cierre centralizado individualmente por puerta, aire a condición de bajar las ventanillas... en fin, un derroche de tecnología.


Fork Ca. ¡Con intermitentes a los dos lados!

Marquitos se quedó mirando al Fork durante unos segundos y despues se giró hacia su padre y le dijo: - ¡Pero qué diiiiiiiicess!

Paco Jones esbozó una sonrrisa y con su cara iluminada y su traje gris, dió un paso adelante pensando para sí que la venta del "invendible" estaba hecha. Por fín.

miércoles, 11 de marzo de 2009

El asesino del post-it 6

End

Los cinco elementos de nuestra historia se dirigieron al puerto de la ciudad y rápidamente localizaron a "marcelina", el barco en cuestión.

Iban en dos coches. En uno de ellos, Adalberto se las había ingeniado para montar en él a Tazas de copiloto y en el otro estaban el resto del grupo, González, Mento y Tuga.

Los dos coches pararon en las cercanías del barco y quedaron vigilando en la noche.

Cuando llevaban una hora de vigilancia, Adalberto se giró hacia Tazas y dijo:

A- Tazas, déjalo ya.

T- ¿Que deje qué?

A- Venga Tazas, los dos sabemos que en el barco no hay nadie.

La agente Tazas miró a Adalberto con cara de sorpresa.

A- Sí. No me mires así. Sé que tú eres el asesino del post-it. Y sé porqué lo has hecho.

T- Es imposible. Nadie sabe nada.

A- Tazas, ¿Te crees que soy igual de tonto que esos tres del otro coche? Te reconocí nada más verte. Eres "patitas de alambre". Coincidimos tres cursos en primaria, todo el mundo se metía contigo y ya desde esa época estabas enamorada de mí hasta las trancas. No tardé en descubrir que habías montado todo este cacao para que tus compañeros me llamaran y así poder seducirme.

T- Bien Adalberto. Ya estaba dudando de que no lo descubrieras. Tienes toda la razon. Estoy lócamente enamorada de ti desde el día que coincidimos en la misma mesa en el laboratorio de química. No me miraste ni a la cara, pero eso aumentó más aún mis deseos.


Tazas, en plan asesina


A- Te comprendo perfectamente Tazas. Sé que es muy difícil resistirse a mi magnético encanto pero... ¿No se te ha ido un poco la pinza?

T- ¿A que te refieres?

A- Hombre, yo creo que es de tener una pedrada en la cabeza el cargarse a 4 personas para llamar la atención de un tío.

T- Es posible. Tengo una personalidad difícil. Además, no sabes lo peor.

A- ¿Es que hay más muertos?

T- De momento no, pero el barco está llenito de dinamita que explotará al subirse la primera persona...

A- ¡No me jodas! Mira Tazas, ahí te has pasado. Estás como un cencerro.

T- Vale, pero hago maravillas con la lengua, como tú ya sabes.

A- Err... Sí, es verdad...



La lengua de Tazas


T- Y otras maravillas que podrias comprobar... sólo com pedírmelo.

A- Bueno... yo... no sé...

T- Además sé coser, sé cantar y la tabla de multiplicar.

En ese momento sonó la radio: LG - Atención Adalberto y Tazas, aquí González. Vamos a entrar. ¡Ya hemos esperado suficiente!

A- Tazas... ¿Que te parece un ascenso?

Fin

martes, 3 de marzo de 2009

El asesino del post-it 5

La charla




Pose de Adalberto cuando piensa encima de una piedra



A- Bien, lo primero de todo es meterme en situación y de momento... ¡Vosotros tres! Refiriendose al Comisario Jefe Lipe, al Inspector Mento y al Subinspector Tuga - ¡Untaos de aceite y a bailar!

LG- ¡Pero que estás diciendo!

A- ¡Lo que habéis oido! ¡Y Tú! Mirando fíjamente a la Agente Tazas ¡Amorrándote al pilón!

AT- ¿Pero tú estás jodídamente loco?

LG- Señorita Tazas, me temo que tendremos que hacer lo que nos dice si queremos averiguar el enigma de los post-it. Dijo Lipe

A- Comisario Jefe, esto no lo hago como un cobro, sino como un castigo por lo de detective de mierda (que me jode mucho) y por que me gusta, ¡Qué coño!





Todo este material tiro a la basura Adalberto pues sólo utilizó su intelecto para descifrar los enigmas


Adalberto se quitó lentamente el sombrero y lo dejó suavemente sobre la cabeza de Tazas.

A-Muy bién, señores. ¿Recuerdan qué decía el primer post-it?

IM- Sí. Era un post-it azul que ponía 4/5. Dijo Mento

A- Exacto Mento. Por cierto, responded sin dejar de bailar, que si no me desconcentro. Por donde iba... ¡Ya! Exacto, Mento. ¿Y que es azul y es cuatro quintos de un todo?

ST- Pues ni puta idea. Dijo Tuga

IM y LG- Yo tampoco. Dijeron al unísono Mento y Lipe González

A- Tazas, cuando quieras responder algo, puedes dejar lo que estás haciendo y responder.

AT- Ni futa ifea. Dijo Tazas

A- Pero bueno, mira que sois zoquetes. Está claro. ¡El mar, idiota, el mar!- ¡Ostia puta!

LG- Pues tiene sentido.

A- Pues claro que lo tiene. Pasemos al segundo pos-it. Ponía Titanic, si no me equivoco.

ST- Sí. Dijo Tuga

A- Así sólo, Titanic dice poco, pero si se combina con que el cadáver que llevaba pegado el post-it era de una mujer y que además era cantante, ya nos dice más.

ST- Pues todavía no caigo. Dijo Tuga mientras Tazas sólamente movía la cabeza en señal de estar de acuerdo con él.

A- Pues está clarísimo. Una mujer que canta Titanic... ¡Celi Dion! (Ya, ya sé, abuelita que se escribe Celine y no Celi, pero la historia la estoy escribiendo yo y además si no es así luego despiés no me cuadran las cosas)

LG- ¡Reostia puta! pues esto también tiene sentido.

A- Por supuesto. ¿Pero con quién os creeis que estáis hablando?

IM- Venga, Adalberto, no vaciles tanto. Dijo Mento

A- Cállate, Mento, y sigue bailando. Sigamos. El tercer post-it es el más enrevesado.

LG- Sí, era muy raro, ponía "Va detrás del noble, juega como Gento y pesa casi 23" Dijo Lipe González mientras Tazas seguía asintiendo.

A- Cuando vi este post-it, estaba seguro de que me iba a llevar más tiempo de lo normal el descubrir su mensage oculto pero al final logré descubrirlo y llegué a la conclusión de que se trata de sodio.

LG- ¿De sodio?

A- Sí, de sodio. Va detrás del noble, o sea del gas noble Neón, Juega como Gento quiere decir que es el número 11, como el número de Gento y pesa 22,99, casi 23. Está claro, es sodio, o sea, Na.

LG- ¡Joder!, si no lo oigo, no lo creo.

A- Esperad, que esto no es todo. El último cadaver llevaba un post-it que ponía "aparcamiento húmedo" y estaba apoyado sobre una puerta que tenía un consolador colgando del pomo ¿no?

LG- Cierto es, detective

A- Os he dicho que no paréis de bailar, y por cierto, Tazas, ten cuidado con los dientes que me estás haciendo daño, un poco de cuidado. Como iba diciendo, este enigma fué facil. Tanto el post-it, como la puerta dicen lo mismo. Un aparcamiento húmedo es lo mismo que una puerta con pene, oseasé, un puerto.

LG- ¡Ahivalaostia! ¡Pero si estaba allí y no lo hemos visto! Se sorprendió el Comisario Jefe Lipe González

A- Por supuesto que estaba ahí, señor González. Pero por eso, yo soy un famoso detective y vosotros estais bailando para mí.


Proceso deductivo de Adalberto

ST- Muy bien, muy bien, ¿Y al final, en que quedamos? Todavia no logro comprenderlo. Se quejó Tuga

A- Tuga, tú, como los demás, no seríais capazes de comprender ni el mecanismo de un cubo sin asa. Está clarísimo: Por un lado tenemos el mar, por otro a la cantante Celin, por otro tenemos el sodio; Na y por último tenemos el puerto. Si juntamos todo tenemos mar-celi-na y puerto, oseasé ¡Un barco anclado el puerto de la ciudad llamado Marcelina, ahí es donde debemos de buscar a nuestro asesino!

En ese momento los tres hombres dejaron de bailar y a Tazas se le abrió la boca (todavía más)

¿Podrán recomponerse los policías despues de las absurdas deducciones de Adalberto? ¿Cojerán al fin al escurridizo asesino del post-it? y lo más importante ¿Por qué espinete iba en pelotas y cuando se iba a dormir se ponia un pijama? Todo esto y mucho más en el capitulo final de Adalberto y el caso del asesino del post-it

martes, 24 de febrero de 2009

El asesino del post-it 4

Cuarto cadaver

El Inspector Mento, estaba debatiendo las peculiaridades del nuevo crimen del asesino del post-it con sus compañeros, el Subinspector Tuga y la Agente Tazas mientras el Comisario Jefe Lipe González marcaba el número de Adalberto Mate en su celular.

LG- ¿Mate, eres tú?.... Sí, otro cadáver. En la puerta trasera del restaurante chino Tan-Dao-Vien. ... No te preocupes, te informaremos de todo, aunque como supondrás, no hay demasiadas pistas, ya sabes, "normales".


Vista frontal del restaurante chino


Pasados escasos veinte minutos, Adalberto se presentaba en el lugar en cuestión. La parte trasera del restaurante chino daba a un callejón sin salida donde se acumulaban las basuras y los gatos callejeros. El cadáver (de un tío normal) yacía sentado de medio lado apoyado sobre la puerta trasera del restaurante con el ya típico post-it en la frente, en el que figuraba escrito: "aparcamiento húmedo"


Callejón. Parte trasera del restaurante chino

A- ¿Algo fuera de lo común? Pregunto Adalberto

LG- Sólo una cosa, detective. Fíjese en el pomo de la puerta.

Adalberto se acercó y de repente dió un respingo hacia atrás. A- ¡Ostias, Pedrín!

Colgando del pomo de la puerta, había un consolador Big John en su versión XXL.

AT- ¿Qué le parece, detective? Comentó la Agente Tazas

A- Bueno, yo diría que más o menos la mía es del mismo tamañ...

AT- ¡No le estoy preguntando por el consolador, le estoy preguntando por la situación en general!

A- Ya, ya lo sabía, era para ver si estaba atenta.

El Subinspector Tuga se adelantó, miró a los ojos a Adalberto y esputó: IT- Diga la verdad, señor de-tec-ti-ve. No tiene ni la más remota idea de lo que pasa ¿Verdad?


Momento justo cuando Adalberto descubrió la verdad sobre los asesinatos

Entonces, Adalberto dió un paso adelante y dijo: A- ¡Señores, para mí el temita está claro! ¡Ya tengo la solución al enigma de los post-it!

LG- ¿Y no le importaría compartirlo con los demás, señor Mate? Dijo González

A- Por supuesto que sí, Comisario Jefe. Pero antes tenemos que discutir una cosa. Creo recordar que en el primer capítulo de esta historia me llamásteis detective de mierda.

IT- Bueno, ya sabes Adalberto, no iba en serio. Dijo Tuga.

A- Ya, ya... os diré lo que vais a hacer.

¿Que les dirá Adalberto a los policías? ¿Cuál será el significado de los post-ít? y lo más importante: ¿Que tipo de animal es Goofy?¡Todo esto y mucho más en el capitulo final de Adalberto y el caso del asesino de los post-it!

jueves, 19 de febrero de 2009

El asesino del post-it 3

Tercer cadaver

Adalberto se encontraba en su oficina, sita en un pisito muy discreto entre Serrano y Recoletos, cuando sonó el teléfono.

A- ¿sí? OK. Ahora voy.

Era la voz del Subinspector Tuga. Había un nuevo cadáver degollado y con un post-it. Cuando Adalberto llegó a la escena del crimen, le estaban esperando las tres personas encargadas del caso, que escoltaban al Comisario Jefe Lipe González.


El Comisario Jefe Lipe González


LG- No se corte, detective. He sido yo quien ha dicho a Tuga que le llame. Dijo Lipe. - No es por llamar incapaces a mis hombres, pero dada su experiencia con este tipo de casos, creo que vendrán bien dos ojos más.

A- Ya. Vamos, que no tienen ni puta idea ¿No?

LG- Exacto.

A- Bien, vamos a ver el fiambre, a ver que podemos sacar en claro.

El cadaver estaba en una pose muy parecida a la de los otros dos y con un post-it en la frente.Adalberto se acercó hacia el post-it y leyó: "Va detrás del noble, juega como Gento y pesa casi 23"

A- Como de costumbre, ninguna pista excepto el post-it.

LG- Como de costumbre.

A- Bien. Tengo que aclarar las ideas. Las pistas son muy confusas. Me voy a mi despacho. Les llamaré si descubro algo.

La agente Tazas se acercó a Adalberto.

AT- Estamos en un callejón sin salida. Sin huellas ni demás pistas, nos quedamos con el galimatías de los post-it. Y parece que no tienen ningún sentido.

A- (Sin sentido te iba a dejar yo...) No se preocupe, señorita. Todo saldrá bien.


Esta foto no tiene sentido aquí. Pero la agente Tazas está tan buena que se agradece ponerla.


Los cuatro policías, Lipe, Mento, Tuga y Tazas, quedaban por detrás de la cinta "no pasar" mientras Adalberto se dirijía a su despacho cavilando...

A- (Pensando) Que Hijoputa el de los post-it. Que hijoputa.

martes, 17 de febrero de 2009

El asesino del post-it 2

Segundo cadaver

No habían pasado ni 48 horas cuando en la emisora de la policía se comentaba el encuentro de otro cadaver encontrado en extrañas circunstancias.
La emisora oficial de la policia que Adalberto, sabiamente tenia interferida, no daba muchas más pistas, por lo que salió veloz hacia el lugar de los hechos. Estaba seguro que era la segunda víctima del asesino de los dias pasados y por el camino, se preguntó cómo era posible que la policía encontrara el cadaver antes que él, con lo gañanes que eran los encargados del caso, aunque la Agente Tazas apuntaba maneras, además de para arriba.
Cuando llegó a la escena del crimen, el Inspector Mento, se apresuró a cortarle el paso.


Un día de trajajo del Inspector Mento


IM- ¿Dónde te crees que vas, Mate?

A- Venga, Mento, déjame mirar. ¿Que mas te da?

IM- Lo siento, pero ya sabes que si viene el comisario y me ve hablando contigo, tendré problemas.

A- De acuerdo, de acuerdo. Al menos dime rápidamente lo que habéis encontrado y después me iré.

IM- Está bien, el cadáver es de una tía normal, degollada. Parece ser que se dirijía al Pub "El desguace", donde actuaba de cantante. No hay huellas y la única pista es un post-it en la frente del muerto. Estamos seguros que se trata del mismo asesino de hace dos dias...

A- ¿Qué pone el post-it?

IM- No lo llego a comprender, pone "Titanic". Sin más. Yo creo que se quiere reir de nosotros.

A- Titanic ¿eh?. Gracias Mento. Saluda a Tuga de mi part... ¡Mira, mira, mira...!

Unos metros más allá, estaba la agente Tazas en cuclillas, revisando el cadáver en busca de pruebas, y, en esa pose, dejaba entrever un tanguita blanco por encima del pantalón del uniforme.

A- Canelita en rama, macho.

IM- Te diré, que tengo que sufrirlo cada dia.


Tazas y su tanguita negro

A- Bueno. Lo dicho. Muchas gracias y no dejéis de avisarme si descubris algo.

IM- Venga. Pírate ya.

miércoles, 11 de febrero de 2009

El asesino del post-it 1

Querida abuelita, este otro relato de la saga de Adalberto está también traido del antiguo blog, pero a diferencia de éste último, aquí sí acabaremos la historia. Disfruten con... "El asesino del post-it"

Primer cadáver

Había una gran aglomeración de gente en el oscuro callejón. Al pie del cadaver se encontraban el Inspector Mento y el Subinspector Tuga, mientras la Agente Tazas, intentaba disolver al gentío.

AT- Circuleeen, circuleen. Aquí no hay nada que ver.

Adalberto, como no, se encontraba en el lugar de los hechos. Observando desde fuera de la cinta de protección que estaba colocando la Agente Tazas.


La Agente Tazas con uniforme de verano


AT- ¡Mira por dónde no me extraña verte por aqui!

IM- ¿De quien hablas, Tazas?

A- Encantado de volver a veros. Hacía mucho tiempo.

AT- Sí. desde que te largaron de homicidios.

ST- Sabes que no podemos compartir información contigo. Nada personal. No nos permiten hablar de casos confidenciales con los detectives de mierda.

A- No os preocupeis por mí. me iré.

Adalberto salío de la escena del crimen con media sonrisa dibujándose en su cara. Había cumplido su misión, hacer creer a la policía que no tenía datos sobre el caso. Nada más lejos de la realidad. Adalberto llegó media hora antes que ellos a la escena del crimen. Era un especialista en oler la sangre. Se encontró el cadaver de un hombre de raza caucásica, de 1, 75 de altur... ¡Bueno, lo que podríamos llamar un tío normal! Tenía el cuello degollado y un post-it azul en la frente que decia: 4/5 .
Después de haber liberado al cadaver del peso que le suponían los 40 euros con 50 céntimos que llevaba en el bolsillo y de anotarse la pista del post-it, se quedó por la zona para dejarse ver por la policía.


La gente normal utiliza los post-it, por ejemplo, para hacer la lista de la compra


El olfato de Adalberto no le fallaba, y le decía que iba a haber más sangre. El asesino no iba a terminar con un sólo cadaver en su cuenta. Habría más.

jueves, 5 de febrero de 2009

La fábrica de potitos 4

Capítulo for



- ¡Ajajá! ¡Putón desorejado y verbenero! Lo tengo todo grabado. Has hecho una confesión de libro. Ahora no tendrás nada y perderás la posibilidad de quedarte con la fábrica de potitos. Además, vas a tener que aguantar a Alejandro dutrante el resto de tu miserable vida.
- ¡Noooo! ¡Por favor! Haré lo que quieras, te pagaré lo que quieras, pero por favor, no le cuentes esto a Alex, ni le enseñes la grabación. Necesito esa fábrica.
- Huummm... déjame pensar... ¡Vale! De momento, amórrate a pilón y después me vas a pedir disculpas por lo que me dijiste antes de detective de mierda, que me sienta muy mal.
- Fido fiscufpass pof lo detectife fe fiedda...
- Pero espera, no sean ansiosa, sácatela de la boca y luego hablas.
- Pido disculpas por lo de detective de mierda.
- Muy bien. Ahora puedes amorrarte. Después quiero que me pagues el triple de lo que me prometiste, mas el 20% de las acciones de la fábrica de potitos que te vas a agenciar gracias a mí.
- ¿el 20%? (sacándosela de la boca)
-Pues no, ahora va a ser el 30%. Además quiero que el guapito de cara este, se desnude, se unte de aceite y que baile.
- Perooo... (sacándosela de la boca)
- Veengaaa..., que esto se afloja.
Era una noche tranquila, de esas en las que sólo sopla una brisa de viento cuando se necesita, con una luna capaz de iluminar las calles más oscuras.Adalberto se encontraba en su lupanar preferido y mientras tres hermosas doncellas de colores distintos se pegaban por jugar con su palito, recordaba como había ganado dias antes una gran suma de pasta y el 60% de las acciones y por tanto el control total de la fábrica de potitos.
Ya, ya sé que no es lo mismo poner croisants a poner una foto de tres titis con Adalberto, pero esto a lo mejor lo ven niños...
SE FINÍ

miércoles, 28 de enero de 2009

La fábrica de potitos 3

Capítulo zri

Pasadas un par de horas, Adalberto se encontraba ya en la última planta de los garajes de la calle quincuagésimo segunda, en las afueras de la ciudad, donde había quedado con Anacleta para la supuesta entrega del vídeo que demostrara la infidelidad de Alex.

No tuvo que esperar mucho más para que la figura de Anacleta se dejara ver. Era un zorrón impresionante, quiero decir, que era un impresionante zorrón.

Iba acompañada de un sujeto. Alto fornido y guapito de cara, como la comepollas de Eusebia, pero en tío. Adalberto no dudó ni un momento que Anacleta y el guapito se lo hacían y le ponían la cornamenta al capullo de Alejandro. Ahí es cuando Adalberto, estirando al máximo sus dotes deductivas, vio un gran filón para descubrir a Anacleta.

El guapito de cara recién levantado, para que vean que todos tenemos momentos malos.


- Ya veo que traes compañía.

- Sí, ya ves. No me fío de los detectives de mierda.

- Ya. Bien. Bien... Bueno..., ya tengo el vídeo con lo que querías. Han hecho los dos una buena interpretación.

- ¿Les pillaste con las manos en la masa?

- Más bien les pille con otras cosas en otras cosas. ¡Te diré!

- Perfecto. Excelente. Por fin la fábrica de potitos será mía. Me libraré del capullo integral de Alejandro Merdario y nos podremos ir juntos a Zarzaparrilla de los Zarzaparrales, como es nuestro sueño. Dirigiéndose al guapito.

Entonces Adalberto, con la sutileza que le caracterizaba, se desprendió de la cámara oculta que llevaba oculta y señalándola dijo:


La cámara oculta que Adalberto levaba oculta


¿Que dijo Adalberto? ¿Que cara pondrán Anacleta y el guapito de cara? ¿Cómo se desarrollarán los próximos acontecimientos? y, lo que es más importante, ¿Es consciente Coco de que sólo es un muñeco?
Todo esto y mucho más en el cuarto y último capitulo de éste escalofriante relato.

jueves, 22 de enero de 2009

La fábrica de potitos 2

Capítulo tu

La cuestión es que esa noche, la espeluznante, sí. Adalberto se decidió a terminar el trabajo, pues su excelente intuición le decia que así iba a ser. Bueno, su intuición y que minutos antes, mientras hacía guardia enfrente de la puerta de la casa de Anacleta, un pisito muy discreto entre Serrano y Recoletos, vió a Alejandro salir del sex-shop, donde acababa de comprar vibradores diversos, preservativos comestibles, el muñeco "Big Jonh" y una suculenta colección de películas de la más selecta X.

Big Jonh en todo su esplendor

Anacleta, por esas horas se estaba ocupando de la adquisición de la fábrica de los potitos, con lo cual, la combinación entra Alex, Eusebia, y las adquisiciones hechas en el sex-shop podría ser interesante. Y ahí iba a estar Adalberto para filmarlo todo.
En efecto, la cosa se puso dura. Primero hincharon a Big Jonh y le hicieron partícipe de los consoladores. El trío de carne-goma-carne era impresionante, digno de ver. Adalberto estaba tan emocionado que, durante un parón de la película que se proyectaba en la habitación del vicio "Las afiladoras de sables vuelven al ataque" y mientras Alex y Eusebia se comían un profiláctico de limón, sin querer se le cayó la cámara Sanyo, un pastón por cierto, haciendo un estruendoso ruido con la consiguiente consecuencia: Adalberto fue descubierto.


Adalberto momentos antes de ser descubierto

- ¿Por qué no te unes a nosotros? dijo Eusebia.

- Déjalo, Eusebia. No seas tan put... digoooo, da igual. Esto ha sido cosa de mi mujer. Ahora sí que estoy perdido. Perdido y arruinado. ¡Buaaaah, buaaaaah!

Adalberto se impresionó al ver a un hombre de la edad de Alejandro llorando como un niño.

- Pero hombre, no llore que no es para tanto. Por lo menos tiene a la chacha pillada por las cachas.

- ¿Que no es para tanto? Replicó Alex. - Sepa que Anacleta lleva desde que nos casamos con la idea de quitarme la empresa de potitos, y como no di mi brazo a torcer, me maltrataba. Mire, mire cómo tengo el brazo, llenito de cardenales, y mire en los pezones, me daba pellizcos. Todo esto me ha llevado a echarme a los brazos de Eusebia, que me comprende, y ahora mira, pillado por una mierda de detective.

Los ojos de Adalberto se entrecerraron.

- Oiga, oiga, sin faltar. Esto lo podemos arreglar fácil.

- ¿Sí?, ¿Cómo?

- Pues mirusté. Está claro que la zorra de su mujer me ha contratado para que le ponga más fácil el quedarse con la fábrica de potitos. Y como yo soy el personaje bueno de la novela, pues no lo puedo permitir. Así que desde este momento cambio de bando, ¡Hala! Pero no sin que antes retire lo de mierda de detective.

- Vaaale, lo retiro.

- Y que pida perdón.

- Perdoooon.

- Perdone usté, señor detective.

- Perdone usteeee, señor detectiiiiveeee...


Alejandro pidiendo perdón a Adalberto

- Bien, ahora sí. Ahora vamos a hacer lo siguiente: me encontraré con Anacleta en un lugar convenido y fingiré que tengo el vídeo de Usted y Eusebia haciendo guarredidas españolas, entonces, ella hablará sin tapujos de su malévolo plan para hacerse con la fábrica de potitos y yo lo grabaré todo en una cámara oculta que llevaré oculta.

- ¡Buena idea, señor detective! Dijo Eusebia.

- Gracias guapita de cara, pero aún no hemos hablado del precio por este servicio.

- Pagaré lo que sea, señor Adalberto, lo que sea por salvar mi fábrica de potitos y joder a esa puta de Anacleta.

- Bien, bien... Pues de momento... ¡Tú, chacha! ¡Guapita de cara! ¡Vete amorrando al pilón! Y luego tú, Alex, me vas a pagar el doble de lo que me paga tu mujer, más el 20% de las acciones de la fábrica de potitos.

- ¿El 20%?

- No. El 20 no. Ahora va a ser el 30%. Además, te vas a desnudar, a untarte aceite por el cuerpo, y a bailar delante de mí mientras esta me la come.

- Peroooo....

- Venga, venga, que se va el tiempo y esto se afloooja.


El aceite para untar, siempre de oliva virgen extra


Esta trepidante historiá seguirá en el trecer capítulo de Adalberto y el caso de la fábrica de potitos. ¡No se la pierdan en... Historias y Devaneos!

viernes, 16 de enero de 2009

La fábrica de potitos 1

Capítulo guan


Era una noche de esas que hielan el cuerpo. No hacía frío, pero lo espeluznante de la noche era suficiente para que se te pusiera la piel de gallina. Era una noche elegida para la consecución de hechos tortuosos, de esas que sabes que ciertamente pasará algo que cambiará tu vida por completo, que cada dos pasos caminados, se mira para atrás por si alguien te sigue.

Adalberto Mate era un detective del tres al cuarto, ex-policía. Salió del Cuerpo por sus constantes líos de faldas y repetidas insubordinaciones y acabó por hacerse detective privado sin licencia.

Adalberto.

No pondremos sus características físicas para que el lector se las pueda imaginar a su gusto. Pero es muy feo. Feo de cojones.
La verdad es que nunca fue muy eficiente en el trabajo y lo poco que ganaba se lo gastaba en putas, pero últimamente había hecho algún trabajito fino y ganó puntos para su reputación y gracias a eso ahora estaba trabajando para una rica empresaria dueña de las famosas factorías "El cocinero", "Gallina negra" y "Potitos Nestlé, para mi bebé".El trabajo que tenía entre manos con la acaudalada señora era el típico de "pasta por cornamenta", o sea, la cosa consistía en probar que el marido de Anacleta Tami, que así se llamaba la señora, la engañaba últimamente con Eusebia Ducto,la chica de servicio.
Este gran hombre era Alejandro Medario, un gran tiburón de las finanzas internacionales y que, como gran magnate, disponía de una larga lista de importantes contactos entre los más variopintos círculos sociales. Eso a Adalberto le ponía la piel de gallina, mucho más que la noche.

Anacleta.Momento inmortalizado por Testigos de Jehová al ofrecerle su celebérrima revista "Atalaya"


Alejandro practicando su sonrisa especial para ligar.

Eusebia con uniforme oficial


Vamos a recapitular toda la información porque yo soy un poco corto y con esto de los nombres, los personajes y todo el follón, al final no me entero. Así que vamos a resumir:Por un lado tenemos a Alejandro y su esposa Anacleta.Anacleta cree que Alejandro le engaña con la chacha, Eusebia.Y para probarlo, contrata a nuestro protagonista de la historia, Adalberto.Todo claro ¿No? Pues seguiremos en el segundo capitulo.