martes, 2 de febrero de 2010

El arte de la seducción

Hace unos días, leyendo a http://papeoypriva.blogspot.com/, me encontré con una entrada dedicada a los contactos por internet, más o menos. Y se me vino a la memoria el cómo intentaba ligar.

Allá por mi época de melovoyacomertó, corrían los principios de los noventa y me iba con los colegas a la discoteca del pueblo.

He de decir, que todos mis esfuerzos, todos mis pensamientos estaban dedicados a intentar comerme algo. Si lo conseguía, era un triunfo y estaba más cerca de ser el "macho alfa" y si no, era un jodido fracaso y me iba a mi casa con el rabo entre las piernas. Así de simple. (algunos me tacharán de machista cabrón, por esto y por lo siguiente, pero no es eso, es sinceridad y, como digo siempre, no se puede luchar contra los genes)

Al principio, durante la musiquita comercial, echaba un ojo a las titis de la disco e iba seleccionandolas. La principal..., la primera reserva..., la segunda reserva... en fín, una lista mental de prioridades. Influían muchas cosas en esa lista: por supuesto influía si la chica en cuestión estaba de buen ver, también el cómo se movía, cómo vestía, si pertenecía a alguna tribu urbana chunga, y sobre todo, si alguna vez me miraba y yo notaba "algo" en su mirada. Eso eran ya 1000 puntos.

Después, esperaba a que sonaran las "lentas" para el ataque. Iba preguntando con toda la simpatía que podía a cada chica por el orden de preferencia mencionado antes: -¿Bailas?, -¿Quiéres bailar conmigo?

En el (difícil) caso de que alguna respuesta fuera afirmativa, sumaba 1000 puntos más y sacaba a bailar a la chica.

Fase 1: Lo primero era el agarre. Yo rodeaba a la chica por la cintura y me agarraba la muñeca de la mano izquierda con mi mano derecha, a una distancia prudencial del trasero. Luego veía a ver la calidad del agarre de ella y su proximidad hacia mí.

Fase 2: Estrechaba poco a poco, muy poco a poco el agarre y la acercaba a mí. Evidentemente los espacios se cerraban y partes del cuerpo que antes no se rozaban, ahora estaban en contacto (con la ropa puesta, se entiende). Si la chica no decía nada, 1000 puntos más.

Fase 3: Se apretaba un poco más el agarre a la vez que bajaba la mano hasta que la distancia prudencial al trasero disminuía hasta cero, sin llegar a resultar soez, o sea, a poquitos y con mesura. También acercaba mi boca a su oreja y dejaba que notara mi presencia más de cerca.

Si la chica no decía nada, otros 1000 puntos.

Y claro está. Con tantos puntos a favor, había que entrar al trapo antes de que se acabaran las canciones, o te podías quedar a mitad y los dos con cara de gilipollas.

Llegados a ese punto, el porcentaje de victorias era bastante aceptable, aunque siempre había alguna que sumando todos los puntos me dió calabazas en el último momento.

Indagando por ahí, he encontrado "El arte de la seducción" en http://www.personal.able.es/cm.perez/seduccion2.htm. Un artículo bastante curioso, del cual extraigo este trozo, que me ha llamado la atención:


"...Yo ya he aprendido de uno de mis grandes errores con las mujeres: Ir detrás de ellas. Al fin y al cabo es honestidad, no haces mas que mostrar lo que sientes, sientes que debes de estar disponible para ella y te parece bien su propuesta de donde salir, la quieres, te das de esa manera, te adaptas, eres el primero en decir te quiero, lo sientes dentro y lo sueltas ¿Porque fingir o hacerse el duro? ¿No es el amor sinceridad? Te vacías, le cuentas lo bien que estas con ella, el futuro que te gustaría compartir, nunca llegas tarde a una cita (te parece que eso es poco serio y le quieres de mostrar que eres fiable, que te encontrara siempre que te espere), estás enamorado y te das... Si algún problema aflora sales decidido enarbolando la bandera del compañero protector. Le haces ver que ella es diferente a todas, intentas aumentarle su autoestima. Quieres demostrarle que eres mucho mejor que su "ex" que era un desgraciado y que la llevaba a mal traer. En el sexo antepones su placer al tuyo (has leído demasiadas cosas sobre hombre egoístas y tu no quieres ser así). Quieres demostrarle que eres diferente, te das a tope... te machacas en el gimnasio para estar 10, te da miedo el no ser suficiente para ella, la ves tanto para ti, que temes que si no haces el esfuerzo ella no lo hará.
Eludes la discusión porque ves un peligro en ella, realmente ella no te conoce enfadado. Te da miedo enfadarte porque crees que es mejor no hacerlo, te controlas y te lo guardas. Planeáis juntos como plantear su vida laboral para que le vaya mejor, te alegras cuando ha dejado de fumar, la apoyas en sus días bajos, la escuchas, te preocupas por su familia... haces todo lo que crees que debes hacer para que se enamore fuertemente de ti... porque tu ya lo estas...
!NO! !NO! !NO! !MAL! !MAL! !MAL!
Amigo ¿Te ha pasado alguna vez esto? ¿Si? ¿Verdad que la querías con locura?... Pues bien, ahora recuerda aquella tía que se quedo colgada locamente por ti... ¿Recuerdas que no le hacías mucho caso? ¿Que de vez en cuando le dabas un flash de alerta?.
Nunca estés disponible al 100%, nunca le des total seguridad de que te tiene seguro, déjale siempre una sombra de duda, no dudes en cambiar uno de los puntos anteriores hacia su opuesto. Si crees que debes gritarle, grítale, si estas muy "cerca" aléjate, mantén un cierto desconcierto, un "si pero no", así estará alerta todo el rato.
No renuncies a tu vida ni a tus amistades, demuéstrale que tienes una vida plena sin ella, que podrías sobrevivir sin ella.
¿Qué es lo más difícil? Piensas que esto no es verdad, que la sinceridad tiene que estar por encima de todo. ¿Como le vas a decir que no tienes ganas de salir si te mueres por estar con ella? ¿No es el amor sinceridad y el demostrar a cada momento lo que sientes realmente? ¿Porque tengo que mentir?....No lo sé amigos, la cosa funciona así no me preguntéis porque, todos perdemos el interés ante lo seguro y nos volvemos locos ante lo volátil..."

A mí me a pasado, ¿Y a vosotros? ¿Y vosotras qué pensais?

¿Sí o qué?

Recuerdo que un día en el curro vino un chaval nuevo, de unos veinte años.


Al poco de entablar una conversación con él, a una de mis enunciaciones (no me acuerdo qué era) me respondió:

-¿Sí o qué?



Recreación gráfica de mis pensamientos en ese momento


- ¿Cómo que sí o qué? ¿Tú me estás vacilando?

- No, hombre, es una frase hecha...

- Pues a mí me parece que me estás vacilando, chaval. Es como si lo que te dijera te la trae al pairo, como si estuvieras diciendo irónicamente "¿No me digas?". Vamos que me estás vacilando.

- ¿Sí o qué?



No veáis con que ganicas me quedé...

lunes, 1 de febrero de 2010

Empadronamientos

Bueno, el tema puede ser tambien ¿Hasta dónde me puedo saltar una ley sin que sea ilegal? ¿Que leyes hay que acatar y que otras... bueno... me las puedo pasar por el forro? ¿Se ha saltado usted la Ley? ¿Pero quién es usted? ¿Minoría social? ¡Ah, pues no pasa nada, hombre!
El caso es que, aprovechando que el tema este del empadronamiento ya se ha enfriado, que el Pisuerga pasa por Valladolid, que soy de Torrejón y que de vez en cuando me mola caldear el ambiente un poco (pa entretenerme), pues vamos a sacarlo a relucir de nuevo.

Ya sabéis el tema en cuestión: ¿Empadronamientos a ilegales sí o no? That is de question.

Os contaré una anecdota en mi portal de vecinos que ocurrió más o menos un año antes de que el tema de los empadronamientos saliera a escena.

Ya os digo, en mi portal, un día uno de los pisos que se alquilaban, fue ocupado por unas veinte personas, currantes de las obras de la M-30.

El caso es que nunca hubo quejas sobre esos temas en mi vecindad hasta que tocó de lleno (como siempre suele pasar. Se abre la boca para un lado desmesuradamente y cuando las cosas se ponen de otro color, se abre hacia el otro)

El caso es que ese piso daba los problemas típicos que provocan veinte cuarentones, cada uno de su padre y de su madre, embutidos en 75 metros cuadrados. Se oía (digo se oía porque yo estaba a ocho plantas de distancia y me la pelaba bastante) a los vecinos que había muchos ruidos las 24 horas del día (y de la noche), peleas constantes... en fín, lo de siempre. Y digo lo de siempre en términos porcentuales, quiero decir, que seguro que no todos los pisos con veinte personas dentro sean así, los habrá con gente muy limpia, muy educada y muy cívica, pero las informaciones nos llevan a pensar que una gran parte de ellos cumple con esos "problemas típicos".

En reuniones de la comunidad de vecinos se instaba a poner contadores de agua individuales (pues el gasto había subido considerablemente), a contratar vigilantes de seguridad... en fín, todo ese tipo de cosas, unas más razonables y otras menos.

Lo que quiero decir con esto, es que la opinión que tiene uno de este tipo de cosas varía depende de la situación que esté viviendo y al fin y al cabo no deja de ser todo "una guerra donde no hay buenos ni malos claramente definidos". Tanto el trabajador de la M-30 que vive con 19 más en un piso de 75 metros, como el vecino de enfrente tienen razón desde su punto de vista.
También tenemos lo de empadronar a un ilegal, lo que nos lleva al principio de la entrada.

Estarán conmigo que empadronar a un ilegal suena un poco confuso. Vamos a ver, si es ilegal, se llama a los agentes de la autoridad para que tomen medidas, según dicta la Ley, digo yo. Pero no, esta ley ya no es valida, apliquemos la ley de empadronar a todo Dios, esa sí es valida. ¡Hostias, que se aclaren!

Si hay una ley que no interesa aplicar, por el momento social o por cualquier otra cosa, que lo dejen claro, porque confunden al ciudadano. Ya no sé si atracar bancos está permitido si no se tiene con que pagar la hipoteca... pudiera ser.

Y digo yo: ¿Tan dificil es que los gobiernos se pongan un poquito de acuerdo y hagan una bolsa de trabajo internacional eficiente?

Pero no. Como siempre, todo se hace improvisando, lanzando globos-sonda a la población para ver que decisión es la que menos daño electoral causará y ya está. Y así nos luce el pelo.

Abuelita, no te mosquees si no estás de acuerdo con esto, que solo es para hablar un poco. Un besito.