martes, 19 de mayo de 2009

El virus que convierte en tontos a los gilipollas


Pues sí señor. De toda la vida ha habido gilipollas. ¿Quién no ha hecho el gilipollas alguna vez en su vida? Pues todo el mundo. Algunos más, otros menos, pero nadie se libra de haber sido gilipollas alguna vez.

El problema viene cuando el síntoma de la gilipollez se convierte en agudo, después en crónico y por último en agudo y crónico al mismo tiempo. Esa persona ha pasado de nivel y se ha convertido en tonto. Pero no tontolculo, tontolapolla o tonto de los cojones, sino tonto a secas.

Y digo yo que debe de ser un virus porque cada dia hay más. Se esparcen más que la gripe esa nueva que hay ahora. Te puedes tirar todo el dia matando tontos que no se acaban, como las moscas.

A partir de ahora, querida abuelita que lees mi blog, expondré aquí cada tonto digno de mención que me cruce, para hacerle los honores.
Por cierto, ten cuidado con no pillar el virus. Si ves que tu grado de gilipollez va aumentando, deja de ver a tus amigos y enciérrate en casa. Ve una reposición de Bárrio Sésamo y dile a tu madre que te meta un par de hostias cada hora hasta que se te pase.

martes, 5 de mayo de 2009

El arte de vender 2


- Mira, he dicho que mires otro modelo y ya está. Que así se escriba y así se cumpla.

- Jó, papá...

- He dicho que no. Mira, compramos el fork ca y santas pascuas.

- ...

En ese momento, la luz de los ojos que comenzó a brillar en nuestro joven amigo cuando vió el fantástico Zeat Guerrero 2000, se apagó, y dejole una cara llena de tristeza y desolación.

P- Pero hombre! mire como ha dejado a su hijo, sombrío y taciturno. Mire una vez más a ese fabuloso Zeat Guerrero 2000, mírelo y no se fije en la cantidad ingente de gasolina que gasta, en la fortuna que se gastará en el seguro y los recambios, no se fije en las pocas probabilidades de sobrevivir en un accidente dentro de él, no se fije en eso. Fíjese en su belleza, en su atractivo, mejor, fíjese en el atractivo de quien vaya dentro... no sé si me entiende.

- Oiga... ¿Y qué probabilidad de éxito hay?

P- ¿Dentro de ese coche? ¿Lo dice en serio? Todas las del mundo. No falla

- ¿Seguro?

P- Ya puede usted ser todo lo feo que quiera. Este coche es mejor que una cirujía plástica.

La primera estrategia de marketing es hacer creer al cliente masculino que los coches vienen de serie con tías como ésta


- Mira hijo, me lo he pensado mejor, y creo que el Fork ca no te pega, te mereces algo mejor. Vamos a hacer una sacrificio y nos llevaremos el Zeat.

- ¿Nos?

- sí hijo, nos.

miércoles, 1 de abril de 2009

El arte de vender

El protagonista de nuestra historia, Paco Jones, era vendedor de coches usados en una céntrica calle de un municipio de las afueras de una céntrica Ciudad.

Esta historia relatará el camino hacia su éxito.

Una mañana soleada siempre indicaba que habría trabajo. Los clientes se animaban más para acudir a echar una miradita a los coches, y siempre caía algo.
Jones vestía un traje gris. A él no le gustaba ir en traje, no estaba a gusto pero eran normas de la casa, el Jefe del concesionario, el señor Pedro Medario, así lo quería y era muy estricto con ello.

Jones advirtió la entrada de lo que parecía un padre con su hijo. El chaval aparentaba unos dieciocho o veinte años y tenía toda la pinta de estar buscando su primer coche.

- ¡Mira! ¡Un ZEAT Guerrero-2000! Ciento cincuenta mil centímetros cúbicos, ochocientas cincuenta y siete válvulas, de cero a cien en cero coma seis segundos, con un par motor de trescientos millones de kilo newtons por metro cuadrado, novecientos litros a los cien kilómetros! ¡Y sólo cuesta cincuenta mil eurillos de nada!

- Sí. Muy bonito

El ZEAT Guerrero-2000 se ergía imponente, era de un azul metalizado que llamaba bastante la atención, tenía los cristales tintados, un alerón que le hacía parecer un avión y unas ruedas más anchas que las caderas de la Ramona.


Trasera espectacular del ZEAT Guerrero 2000

- ¡Me compro ese! ¡Decidido!

- Espera un poco. No te precipites. Piénsalo un poco, que acabamos de llegar.

Jones había visto la oportunidad. Dios le había dotado de la típica visión binocular de los depredadores y rápidamente saltó hacia su presa.

- Buenos dias. ¿Puedo ayudarles en algo?

- Buenas. Sí. Queríamos saber los medios de pago para este coche.

- Vamos a ver Marquitos. Te he dicho que acabamos de llegar. ¿Por que no miras otro modelo?

- ¡No quiero mirar nada mas! ¡Te he dicho que me gusta éste!

- ¡Sabia elección chaval! Se nota que tienes buen gusto. Además, tienes suerte, porque un coche como este no suele durar mucho expuesto. Siempre llega alguien y se lo lleva. Has tenido suerte de ser tú. Lo normal es que no pase medio día sin que se haya vendido. Ya llevamos cinco esta semana. Los azules son los que más gustan.

- Gracias, pero sólo estamos mirando.

- De eso nada. Ya hemos mirado y te repito que quiero éste.

- Mira ese otro de al lado. El blanco. ¿Qué te parece?

El coche blanco era un Fork ca. Versión desde. Elevalunas mecánico, cierre centralizado individualmente por puerta, aire a condición de bajar las ventanillas... en fin, un derroche de tecnología.


Fork Ca. ¡Con intermitentes a los dos lados!

Marquitos se quedó mirando al Fork durante unos segundos y despues se giró hacia su padre y le dijo: - ¡Pero qué diiiiiiiicess!

Paco Jones esbozó una sonrrisa y con su cara iluminada y su traje gris, dió un paso adelante pensando para sí que la venta del "invendible" estaba hecha. Por fín.